LAS BANDAS QUE HAN ARTICULADO Y CANALIZADO LA MARCHA PROCESIONAL

 A partir del último tercio del siglo XIX comienza a hacerse regular la vinculación de diversas bandas -tanto militares como civiles- con las cofradías. Muchas de ellas, a través de sus directores y repertorios, sentaron las bases de la música procesional actual.

 

BANDAS MAESTRAS MILITARES

Banda del Regimiento de Soria n.º 9

El Regimiento de Soria n.º 9 es uno de los regimientos militares más antiguos del mundo occidental, pues su origen se remonta a 1509, bajo la denominación de Tercio de Zamudio. Tras numerosos avatares, en 1833 recibe la denominación de Regimiento de Soria n.º 9.

Las primeras referencias a la banda de música datan de mediados del siglo XIX.

En 1876 el regimiento fue destinado a Sevilla, donde permaneció de manera ininterrumpida hasta mediados de 1996, en que fue destinado a Fuerteventura, su actual ubicación. Sin embargo, la banda quedó en Sevilla como Unidad de Música del Cuartel General de la Fuerza Terrestre.

Soria 9, junto a la Banda Municipal, ha sido la banda de la Semana Santa de Sevilla, tanto por la huella que han dejado muchos de sus directores como por la multitud de cofradías que la han contratado a lo largo de la historia.

La hermandad de las Cigarreras es la que más contó con su acompañamiento, junto al Museo y la Lanzada, aunque también son muy recordadas sus actuaciones en la Paz, la Cena, el Amor, el Dulce Nombre, la Macarena, la Carretería o Montserrat. En 1939 acompañó al Gran Poder durante la procesión extraordinaria conmemorativa del fin de la Guerra Civil, siendo la única ocasión conocida en la que ha llevado banda de música.

Músicos mayores y directores desde la llegada a Sevilla de la banda:

  • José Font Marimont (1876-1898)
  • Benito Hernández de la Cruz (1899-1906)
  • Guillermo Fernández Domínguez (1906-1914)
  • Francisco Calés Pina (1914-1915)
  • Francisco Damas Monsalves (1915-1918)
  • Manuel López Farfán (1919-1929)
  • Julián Sánchez Mayoral y Ruiz de los Paños (1930-1932)
  • Cándido Gómez Muñoa (1932-1939)
  • Joaquín Santos García-Conde (1940-1943)
  • Faustino del Río Burdiel -interino- (1944-1946)
  • Juan Vicente Mas Quiles (1947-1957)
  • Pedro Gámez Laserna (1957-1967)
  • Pedro Morales Muñoz (1967-1984)
  • Abel Moreno Gómez (1984-1996)
  • Andrés Martos Calles (1997-2004)
  • Jorge Manuel Gómez González (2009-2012)
  • Manuel Bernal Nieto (desde 2013)

Banda del Regimiento de Granada n.º 34

El Regimiento de Granada n.º 34 tiene su origen en 1675, cuando se creó bajo la denominación de Tercio del Casco de Granada. En 1847 toma el nombre de Regimiento de Infantería Granada n.º 34.

El regimiento llega a Sevilla en 1888, con sede en el Cuartel del Carmen (actual Conservatorio Superior Manuel Castillo), permaneciendo hasta 1931, cuando fue integrado en el de Soria n. º 9. Más tarde, en 1944, volvió a crearse en Huelva, donde permanecería hasta su disolución definitiva en 1961.

La actividad cofradiera de la Banda del Regimiento Granada 34 fue enorme, siendo muy apreciada por las numerosas hermandades a las que acompañó, especialmente San Roque, los Panaderos o la Macarena. Entre los hitos de su fecunda historia musical en Sevilla, destaca el estreno de Virgen del Valle el Jueves Santo de 1897 o varias de Manuel López Farfán como Spes Nostra. Fue la última banda que acompañó a la Virgen de Loreto de San Isidoro y la única banda conocida que actuó tras el palio de la Virgen de la Presentación. Igualmente, acompañó al Cristo de la Buena Muerte de los Estudiantes en su primera salida (1926).

Músicos mayores (directores) en su etapa sevillana:

  • Francisco Serra González (1888-1903)
  • Manuel López Farfán (1903-1907)
  • Francisco Damas Monsalves (1907-1915)
  • Moisés García Espinosa (1915-1931)

Como curiosidad, la banda también fue dirigida, cuando se encontraba en Huelva, por Pedro Morales desde 1954 hasta su disolución en 1961.

Banda de Artillería

Hablar de la banda de Artillería es hablar de la tradición de las bandas montadas de Sevilla, que tan celebradas fueron hasta mediados del siglo XX. La más popular y conocida es, sin duda, la banda del Tercio Ligero de Artillería, que, formada por diversos músicos tocando clarines y timbales montados a caballo, abría de forma espectacular los desfiles de las cofradías, especialmente en los años 20.

El nombre propio de esta banda de Artillería es, sin duda, Rafael Macías Borrás (1886-1934), popularmente conocido como el Brigada Rafael. Bajo su mando, la Artillería montada alcanzó enorme fama, esperando el público con expectación la actuación de la banda y especialmente las florituras del Brigada Rafael al interpretar la pieza “Campanilleros”. Tal fama y éxito obtuvo, que el rey Alfonso XIII le regaló un clarín de oro al contemplar un enfrentamiento musical el Miércoles Santo de 1929 con la Banda del Regimiento de Húsares de la Princesa de Madrid.

Artillería llegó a grabar un disco de pizarra a finales de los años 20 -algo completamente inusual para la época- en el que se pueden escuchar interpretaciones de piezas como “Polka con retreta”, “Marcha de Aida con primer punto de marcha”, “Diana con pasodoble”, “Campanilleros (pasodoble)” o “Saeta con punto de marcha”.

En recuerdo de la Banda de Artillería, y especialmente del Brigada Rafael, existe un azulejo en la calle Gallinato, situada a la espalda de la fábrica de Artillería del barrio de San Bernardo, y en cuya Hermandad se mantienen los mejores recuerdos de la más exitosa de las bandas montadas de Sevilla.

Banda de la Guardia Civil

La Banda de la 2ª Comandancia Móvil de la Guardia Civil de Eritaña alcanzó sus momentos de máxima popularidad desde finales de los años 50 hasta su desaparición en 1975.

Bajo la dirección del subteniente Mateo José Martín Martín, esta formación musical marcó un estilo inconfundible, rodeando el cuerpo de cornetas y tambores de otros instrumentos, como trompetas, trombones y platos, estos asentados hoy día en las agrupaciones musicales. Además, llegó a incluir un saxofón y varias gaitas dentro de la plantilla.

La banda rozaba los cien músicos, una cifra desorbitada para la época. Por ello, y por su popularidad, la banda se dividía en dos o tres formaciones distintas para atender a la demanda. Así, el Domingo de Ramos actuaba en la Paz, la Hiniesta y la Estrella. Entre sus contratos más peculiares está el de abrir el cortejo del Santo Entierro, siendo de los pocos contratos en los cuales la banda no obtenía ninguna remuneración económica.

Su aportación como banda creadora reside, aparte de en la instrumentación, en la cantidad de composiciones estrenadas: más de una veintena de marchas de José Martín, como Cristo de la Buena Muerte, Esperanza, Estrella, Macarena o Presentación, junto con adaptaciones como Perdona a tu pueblo o La Santa Espina. Incluso llegó a adaptar, debido a su popularidad, la marcha Pasan los campanilleros de López Farfán. Quince de estas marchas quedaron reflejadas en el único trabajo discográfico de la banda, grabado en el año 1972.

Banda de la Policía Armada

El concepto de banda de cornetas y tambores que tenemos hoy día se lo debemos a la Banda de la Policía Armada, formación que actuó entre 1941 y 1976.

La banda, que constaba de unos 30 músicos, fue la primera en introducir las marchas a cuatro voces en Sevilla, importando desde Málaga las compuestas por Alberto Escámez para la Banda de los Bomberos, formación que acompañaba las cruces de guía en la capital malacitana. La calidad de estas composiciones, unida al insólito hecho de cambiar algunos de sus títulos para dedicarlas a hermandades sevillanas, hicieron de las marchas de Escámez un éxito rotundo. A partir de estas, junto con otras marchas malagueñas de Pascual Zueco Ramos, empezaron a surgir nuevas composiciones del músico de la Policía Armada Ramón Montoya, como El Cachorro, La oración en el Huerto o Sagrada Lanzada.

Entre sus intervenciones en Semana Santa, destaca la vinculación con la Hermandad de San Benito a través del teniente coronel Manuel Hita, ya que el cuerpo de la Policía Armada participó en la donación del Cristo de la Sangre. También tuvo el honor esta banda de interpretar la marcha Sagrada Lanzada tras el paso de palio de la Virgen del Buen Fin, de la Hermandad de la Lanzada, en su primera salida procesional en 1973.

Esta formación, bajo la dirección de Manuel Soto Naranjo, llegó a grabar un single con cuatro marchas de Alberto Escámez en 1967: Nuestra Señora de Consolación y Lágrimas, Evocación, El Santísimo Cristo del Amor y Virgen de la Paloma.

Gracias al legado de músicos de la Banda de la Policía Armada, tras su desaparición, llegó el auge de las bandas de cornetas y tambores en Sevilla: Francisco Domínguez Gaona en la banda de la Centuria Macarena, Manuel Pardo Martínez en Cigarreras o Manuel Arellar, primero en la banda del Maestro Patón, y posteriormente en la Centuria Macarena.

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